1. Inmersión
Los componentes de pulvimetalurgia son inherentemente porosos. La impregnación, también conocida como penetración, implica rellenar la mayoría de los poros con las siguientes sustancias: plástico, resinas, cobre, aceite y otros materiales. Someter el componente poroso a presión puede causar fugas, pero si se sumerge la pieza, se volverá impermeable a la presión. Los materiales utilizados para las piezas impregnadas dependen de factores como el coste y la aplicación. Por ejemplo, el cobre puede hincharse durante la sinterización, lo que afecta a la estabilidad dimensional. La inmersión en aceite puede lubricar automáticamente las piezas. Todo depende de los requisitos de diseño.
2. Galvanoplastia
La galvanoplastia es una alternativa al acero inoxidable por razones estéticas o funcionales: hace que las piezas sean visualmente atractivas, mejora la resistencia a la corrosión, etc. El enchapado le proporciona estas cualidades y al mismo tiempo le permite "intercalar" materiales más económicos con las piezas originales.
3. Granallado
El granallado es un proceso de densificación local que puede mejorar la superficie de las piezas eliminando rebabas y aplicando tensión de compresión superficial. Esto puede ser beneficioso en algunas aplicaciones de fatiga. El granallado también produce pequeñas picaduras que atrapan el lubricante en la superficie de la pieza. Las grietas por fatiga suelen iniciarse por defectos superficiales. El granallado puede prevenir eficazmente la formación de grietas superficiales y retrasar el desarrollo de grietas generales.
4. Tratamiento con vapor
Al aplicarse a componentes de hierro, el tratamiento con vapor forma una capa de óxido delgada y resistente. Esta capa de óxido no se oxida; es una sustancia que se adhiere al hierro. Esta capa puede mejorar la resistencia a la corrosión, la resistencia a la presión y la dureza.















