El impacto de la COVID-19 en la cadena de suministro automotriz podría ser considerable. Los países fuertemente afectados por el brote, en particular China, Japón y Corea del Sur, representan una parte significativa de la fabricación mundial de automóviles. La provincia china de Hubei, epicentro de la pandemia, es uno de los principales centros de producción automotriz del país. En particular, muchas cadenas de suministro de piezas OEM para automóviles de pulvimetalurgia se encuentran en China.
Cuanto más se profundiza en la cadena de suministro, mayor es el impacto probable del brote. Es probable que los fabricantes de automóviles con cadenas de suministro globales vean a los proveedores de nivel 2, y especialmente a los de nivel 3, más afectados por las interrupciones relacionadas con la pandemia. Si bien muchos de los principales fabricantes de equipos originales (OEM) automotrices tienen visibilidad instantánea y en línea de los proveedores de primer nivel, el desafío se agrava en los niveles inferiores.
Ahora que el control de la epidemia en China es eficaz, el mercado reanuda la producción rápidamente. Esto contribuirá en gran medida a la recuperación del mercado automotriz mundial.














